A 47 años del fallecimiento del guitarrista más revolucionario del rock, te contamos parte de la esencia de su vida como artista que conmovió al mundo de la música. Nos dejó un planeta iluminado de psicodelia con tan solo 27 años. Jimi Hendrix, bautizado como Johny Allen Hendrix y luego como James Marshall Hendrix comenzó a tocar la guitarra en su adolescencia, al principio experimentó con una escoba, luego con ukelele de una cuerda hasta llegar a su primera guitarra, obsequio de su padre Al. Inevitablemente el destino marca tu vida para que desarrolles algo que está dentro tuyo o por lo menos eso fue lo que ocurrió con Jimi.

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Lo revolucionario en su estilo de tocar la guitarra, fue tanto de forma como de contenido, si bien otros guitarristas habían experimentado con saturaciones en sus amplificadores, Jimi llevó esto a un extremo, con acoples que en momentos simulaban bombas que caían desde un cielo púrpura, sostenido por atmósferas armónicas plagadas de melodías. Un verdadero caos controlado por un músico que no escribía ni leía una sola nota, un autodidacta total de una creatividad infinita que inventó un nuevo vocabulario para manifestar su arte.

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Sus influencias fueron desde Robert Johnson a B.B. King, Muddy Waters, Howlin ‘Wolf, Buddy Holly y, a su vez, él influenció e inspiró a toda una constelación de músicos del siglo XX, no sólo por su forma innovadora de tocar la guitarra, también por su música, su expresividad lírica, su presencia en el escenario donde, poseído, transformaba su acto en un ritual eléctrico del power trio. Compartió The Jimi Hendrix Experience junto a Noel Redding en bajo y Mitch Mitchell en batería. Power trio que le serviría para trazar un territorio sónico desconocido.

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La revista Rolling Stone lo posicionó como el mejor guitarrista de rock y mejor 6to artista de todos los tiempos, además de que sus discos Are You Experienced, Axis: Bold as Love y Electric Ladyland, se ubican entre los 100 mejores de la historia que, sumado a Band of Gypsys, fueron los trabajos originales que en vida editó Jimi Hendrix.

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La historia de la música marca un momento increíble conocido como “El día que Jimi Hendrix mató a Dios”. Para viajar a Londres Jimi tenía sólo un pedido, conocer a Eric Clapton y a Jeff Beck. Chas Chandler, bajista de los Animals, cumplió con su deseo y lo llevó tras bambalinas a un concierto de Cream, banda donde tocaba Clapton, que en ese momento era considerado el Dios de la guitarra. Hendrix osó pedir permiso para sumarse a la banda y el permiso fue concedido. Desplegó tal arsenal pirotécnico de música con su Fender Stratocaster que, antes de culminar su performance, Clapton no entendía lo que estaba pasando y ya se había bajado del escenario.

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Jimi Hendrix lamentablemente se sumó al club de los 27, el club de las estrellas de rock que fallecieron a esa temprana edad. 27 años, como si fuera un límite para tanto talento y tanto fulgor, tanta intensidad. Ese club que tiene figuras de la talla de Brian Jones, Morrrison o Janis Joplin. Por suerte para los fanáticos quedó grabado mucho material de Hendrix que su familia se encargó de que vea la luz. De ese chico de Seattle que rasgueaba una escoba como si fuera una guitarra, al joven que terminó por deslumbrar al mundo con su particular talento.

Acerca del Autor

“El Gurú” Gustavo Agüero

Publicitario. Director de Arte. Inició su carrera en Gowland Publicidad y sin parar hasta el día de hoy, siguió su camino por distintas agencias como; Ratto-BBDO, Graffiti Darcy, Pragma FCB, DDB Argentina entre otras. Actualmente trabaja como Visual Maker en FiRe Advertainment.

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