A fines de 2013, Netflix anunció que iban a estar disponibles en su plataforma todos los capítulos de Breaking Bad.

En 2013, el Manual de Diagnóstico de Enfermedades Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría reconoció específicamente al “trastorno por atracón” como un trastorno del comportamiento alimentario. El individuo que padece un trastorno por atracón presenta episodios recurrentes de alimentación compulsiva. En esos episodios se realizan ingestas que superan en cantidad y calidad a lo que cualquier persona comería normalmente en el mismo período de tiempo. Esos momentos se viven con una sensación de pérdida de control. Ya lo dijo Santiago Bilinkis en la entrevista de esta semana “Hace muy poco tiempo, los guionistas hackearon el mecanismo de recompensa de nuestro cerebro y se dieron cuenta cuál es la manera de generar el mismo tipo de adicción a partir de un estímulo audiovisual”. Desde la proliferación de las plataformas de contenido on demand como Netflix, los atracones de series son tan habituales como los de comidas.

Foto vía: theodysseyonline.com

La Semana Santa siempre fue el tiempo de la reflexión y el recogimiento. Y del turismo. Después de las vacaciones, es la época del año en la que más se viaja. O se viajaba. Porque los últimos años registran el record anual de ingestas compulsivas de series y películas. Millones de televidentes en pijama día y noche frente a las pantallas. Tres días sin dormir para ponerse al día con House Of Cards. Un largo fin de semana como zombies para saber de qué hablar cuando nos pregunten ¿Qué onda The Walking Dead? ¿Y Homeland?. En Semana Santa aparecen también los sibaritas del atracón. Atracones con huevos de dragón. Esos a los que les gusta alardear con “la mejor serie de toda la historia”. La que vieron sólo ellos, el director y los editores. “Una serie kazajistana sobre una familia de peluqueros de mascotas que encuentra vida en el Mar Muerto”. Del ayuno al atracón. Del Viernes Santo al Domingo de Resurrección.

Woman hand into bowl of popcornFoto vía: huffingtonpost.co.uk

Pero atención que hay salida al final del túnel (y no estoy spoileando a Prision Break). Llegaron las grandes series bajas calorías!! Lucas Stoll y Gaylor Morestin, dos realizadores franceses, compilaron las 5 temporadas de Breaking Bad en una película de 2 horas. ¿Serán los inventores de una nueva tendencia? De cualquier manera la versión les llevó dos años de trabajo. Más tiempo que el necesario para realizar un film original. Habrá que empezar a considerar que la vida es lo que te sucede desde que terminó un capítulo y los segundos que quedan para que comience el que sigue.

Acerca del Autor

Andrés “Pirin” Maino

Andrés Maino (Pirin) . Nació en Rosario, ciudad de grandes artistas y creativos. Por ese motivo tuvo que exiliarse en Buenos Aires. Desde entonces se desempeña como guionista y autor en programas de televisión, documentales y largometrajes. Actualmente es CPF en FiRe de Argentina.

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